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Lo que pocos leen. Lo que yo disfruto.

Generalidades

Oh piquete

Oh piquete, persona agradable y comprensiva,

que siempre luchas por mantener tu ilusión viva.

 

Oh piquete, luchador incansable como los de antaño,

aunque solo trabajes una vez cada cuatro años.

 

Oh piquete, convences a la gente con tu sensatez,

pero si no te secundan no dudarás abofetearles la tez.

 

Oh piquete, que haces tanto por esta sociedad,

una lástima que a tus actos no les acompañe la bondad.

 

Oh piquete, yo nunca te consideraré mi amigo,

pues tienes la vida que peor he conocido.

Vida moderna

Estamos diferenciados por grupos sociales, los cuales nos imponen reglas tanto físicas (corte de pelo, estilo de ropa...) como mentales (creencias o ideologías), cayendo cada uno de nosotros en dicha cotidianeidad para luego rajar de ella mientras nadie nos ve.

De ello se han aprovechado, como siempre, las multinacionales. Han creado estilos de ropa basándose en lo que se lleva y lo que no para que una panda de ineptos (nosotros) los compre a mansalva, haciendo que su bolsillo se llene. Todos ganamos, parece.

Pero muchos sabéis que las cosas que parecen no siempre han sido finalmente como se pintan. En este aspeco ocurre lo mismo, pues en mi opinión tanta variedad ha repercutido en que tengamos un motivo más para diferenciarnos unos de otros, para poner otro muro entre las personas. Ya miramos mal a alguien por las zapatillas que lleva o porque le guste la saga "Crepúsculo", sin reparar en que ambos hemos caído en el juego que este sistema nos impone... y al cual todos cedemos con gusto.

Una puta lástima. Pero yo también cumplo mi papel: me quejo mientras nadie me ve.

Lo siento pero no

Las primeras maravillas del mundo deberían de ser las propias personas, aunque también somos las primeras causantes de su deterioro y próximo final. Hemos construido la mayoría de lugares más preciosos del planeta, así como cuidado o reformado cuando ha sido necesario. Hemos llevado a cabo unos avances tecnológicos que han permitido sentirnos cómodos y seguros, que nos han alargado nuestra propia esperanza de vida, o permitido que podamos relacionarnos con personas de todo el mundo.

Pero aun así somos culpables. Se nos califica sin pudor como los mayores depredadores que existen, como algo contra lo que hay que luchar sin darnos cuenta de que la solución se encuentra en nuestro interior. Un interior que, por cierto, no tengo claro que podamos llegar a descubrir.

La naturaleza cambia al ritmo del ser humano, siendo además el único salvador de la misma. Las catástrofes se han sucedido cual alarma para avisar que todo está empeorando, como ese despertador que nos informa de la hora en la que tenemos que abrir los ojos.

Abrámolos. Todo nos lo debemos a nosotros.

Las musarañas

Cuando vuelvo al trabajo después de vacaciones suelo decir que estas han pasado muy rápido. Que, cuando te lo pasas bien, el tiempo transcurre muy deprisa. Pero nadie intenta ver en el fondo de esa expresión, sino que nos quedamos ahí, mentándola sin pensarla.

La naturaleza del tiempo es que pase rápido. No obstante, si estás pendiente del mismo te darás cuenta de que los segundos duran una eternidad. Suele ocurrir cuando estás preocupado por algo, aburrido... o ambas cosas. Cuanto más esperas que llegue algo, más tarda en llegar.

Pues ahora mismo me encuentro en esa situación tan desagradable de la que todos nos quejamos. En realidad escribo esta entrada para pasar el tiempo, para estar entretenido sin mirar continuamente el reloj y sus estúpidos números. Y, sinceramente, no me está sirviendo de nada.

A partir del próximo lunes día 16/08/2010 comenzaré una semana de vacaciones. Ojalá cuando acabe tenga la sensación de que se me ha pasado rápido, de que me lo he pasado genial con Marta.

Soñar es gratis

Ayer no fue la primera vez que me metí en la cama deseando soñar con ella. Ya van bastantes, y lo mejor de todo es que cuando me lo propongo lo consigo. Dichos sueños suelen ser de diferente índole, unos más elaborados que otros. Pero nunca falta el cariño, es indispensable.

Duró pocos segundos, aunque en mi mente pasaron como una noche entera. Yo entraba por la puerta de la casa de su chalé. La vi desde lejos. Nos acercamos con esa timidez en la que te dices "no se si estarás pensando lo mismo que yo, pero espero que sepas lo que estoy pensando". Me quedé a dos palmos de ella, cara a cara. No era un beso lo que yo buscaba. Necesitaba un abrazo, un único abrazo que ayer solo un sueño me podría conceder.

Nos fundimos en uno. Notaba como mis manos la rodeaban y como las suyas se movían lentamente por mi espalda. También noté su cuello en mi mejilla, y después su hombro en mis labios. La apreté un poco más hacia mí, quería que ese momento durara toda la eternidad. Ladee la cabeza y cerré los ojos, pues el sentido de la vista no me ofrecería nada más reconfortante que el del tacto en aquel momento. Era genial.

Me separé un poco de ella, lo suficiente como para que nuestras cabezas quedaran a la misma altura, para que nuestros ojos se miraran sin verse, y para que nuestras narices se rozaran. Entonces ocurrió. Nuestros labios se besaron sin que el cerebro hubiera tomado esa decisión. Fue lento, muy lento. Lento y rápido. Era fantástico, era perfecto. No quería que finalizara.

Pero finalizó. La voz de Carlos Herrera en Onda Cero me despertó anunciándome que eran las 9:00 de la mañana. Me incorporé en la cama, miré hacia los lados, pero no estaba allí. Fui al baño a lavarme la cara, pero no estaba allí. Fui a la cocina a desayunar, pero tampoco estaba allí. Había sido un sueño, y los sueños... sueños son.

Hoy

Hace aproximadamente una semana estuve hablando con mis padres sobre lo rápido que se pasan los días. Ellos me dijeron que, más que días, los años, y también puedo darles la razón en eso.

Cuando iba al Instituto los cursos me parecían eternos hasta el último día. No obstante, en dicho instante tenía la sensación de que todo había transcurrido muy rapidamente. Lo típico de que las cosas pasan lentas mientras las vives, pero ocupan un diminuto espacio de tiempo una vez transcurridas. Pues hoy tengo esa misma sensación, pero aún mayor.

En el momento en que una persona acepta un puesto de trabajo también está aceptando a su vez una rutina, algo que nunca se acaba. Y digo esto porque en el colegio nuestras miras siempre estaban puestas en las vacaciones de verano, o en las de Navidad. Pero aquí trabajas igual haciendo frío o calor, saliendo de noche o de día, es lo mismo. Por tanto, rara vez te fijas en el calendario, ni te marcas metas en el mismo. Lo único que haces es desempeñar tus funciones mientras las semanas y meses pasan... y eso es una pena.

Se que no soy nada original escribiendo esta entrada, pero nunca sobrará el comentario arengador para disfrutar el hoy, pues el mañana es una ilusión. Si la esperas te encontrarás después de un año mirando hacia atrás mientras piensas en todo lo que te has perdido, en todo lo que puedes disfrutar esta vida.

No pierdas tu tiempo.

Golpe de gracia

Se acabaron las corridas de toros en Cataluña. El pasado miércoles día 28/07/2010 el Parlamento Catalán decidió que, a partir del próximo año 2012, la llamada por algunos Fiesta Nacional no se celebrará dentro de la comunidad catalana (68 votos a favor, 55 votos en contra y 9 abstenciones).

Dicha votación fue provocada debido a la gran recogida de firmas que se efectuó (más de 100.000 firmas presentadas). A partir de ahí, muchas especulaciones circularon a través de los medios de comunicación, provocando incluso algunos altercados violentos entre el sector protaurino y el antitaurino. Pues bien, esta "fiesta" se acabó, y con ello Cataluña da un paso más para desligarse de España en busca de su propio nacionalismo.

Sin embargo, y aunque a mí no me gusta esta celebración, no puedo estar a favor de lo que antes de ayer se realizó en Barcelona. Y no lo digo por el hecho en sí de prohibir las corridas de toros, sino porque en mi opinión fue una decisión totalmente politizada y partidista, muy lejos de los verdaderos ideales antitaurinos.

Aunque ahora mismo no sirva de nada, pienso que algo que afecta a toda una población ha de votarse por la misma, y no por un partido condicionado a perder apoyos políticos si lleva a cabo una votación diferente al partido con el que se ha asociado. Este es el caso del PSC (Partido Socialista Catalán), que gobierna gracias a su coalición con dos partidos independentistas.

¿Dónde quedó el prohibido prohibir que todos coreamos y deberíamos seguir coreando hasta el fin de nuestros días? Parece que en los bolsillos de los fascistas que ayer decidieron saltarse el primer principio de la democracia.

Orgullo y prejuicio

Hoy en las calles de España predominan los colores rojo y amarillo. Pero solo son los que se denotan a simple vista, pues debajo se esconde el color de las sonrisas, el de las lágrimas y, al fin y al cabo, el de la euforia.

La Selección Española de Fútbol es Campeona del Mundo. En una dura final contra Holanda (dura por su juego sucio, por supuesto) España se impuso por 1-0 en la segunda parte de la prórroga, gracias a un gol del albaceteño Andrés Iniesta. Siempre se suele decir de su ciudad "Albacete, caga y vete", pero cada vez más este chaval nos demuestra que, después de cagar, tenemos que aprender a jugar al fútbol antes de marcharnos.

Para mucha gente esta no ha sido únicamente una victoria futbolística, sino de nuestra propia sociedad. Aun así, siempre están los cuatro tontos que lo malinterpretan. Hablo de quienes aprovechan un acontecimiento deportivo para mostrar la antigua bandera española con el águila imperial (símbolo fascista). Pero tampoco me quiero olvidar de quienes llaman fascistas a las personas que simplemente sacan la bandera de su país, pudiendo estar más o menos de acuerdo con el patriotismo (yo no soy patriota) que únicamente demuestran, pero sin adjudicar etiquetas horrendas hacia quienes no se lo merecen.

Desde mi niñez dejé claro que los extremos no me atraían, aunque tampoco me ha gustado nunca estar en el centro. Yo defiendo mis ideas liberales, ideas que repudian todo tipo de violencia y a lo que ésta repercute posteriormente. Ideas respetables, no como otras.

Por este motivo, desde aquí hago un llamamiento a todos los que no hayan considerado este acontecimiento como deportivo, sino político. Y les digo que más deporte y menos guerra es lo que necesita el mundo, más sonrisas y menos dolor lo que necesitan las personas, y si un deporte estúpido como el fútbol ha conseguido que España entera se fundiera en un enorme abrazo cuando Iniesta marcó en el minuto 116... viva el fútbol y la madre que le parió.

Sí, yo también soy de la roja.

Consecuencias inesperadas

Desde el pasado lunes día 28/06/2010, la Comunidad Autónoma de Madrid está viéndose afectada por una huelga convocada por parte de los trabajadores del Metro de Madrid. Dicha huelga aun no ha finalizado, ni parece que lo haga en un futuro próximo teniendo en cuenta la actitud mostrada por los huelguistas hasta la fecha.

Lo he hablado con algunos conocidos míos, y, después de debatir con ellos entre diferentes soluciones al problema, no he modificado mi posición al respecto. Para mí, cuando un sector laboral (sea de la empresa que sea) convoca una huelga intenta hacer (o debería hacer) partícipe a la sociedad de su problema, concienciarla para apoyar su causa y que, de esta manera, la misma se viera beneficiada.

Pues no, Metro de Madrid ha conseguido justamente lo contrario. En contra de lo que estipula la ley, aunque ésta en absoluto me importe, los días 29/06/2010 y 30/06/2010 no se proporcionaron ni servicios mínimos, sino que las puertas de las estaciones estaban cerradas "a cal y canto". Esto afectó a innumerables personas, haciéndolas llegar tarde al trabajo, e incluso a gastarse el poco dinero de su sueldo (menos que el de los trabajadores del Metro) en pagarse un taxi y/o un parking donde aparcar su coche durante la jornada laboral. ¿Y así quieren buscar apoyo?

Considero una injusticia rebajar el sueldo de cualquier trabajador, por lo que estoy de acuerdo con los trabajadores del Metro de Madrid. No obstante, y al igual que la Sanidad, para mí el Transporte representa una de las necesidades primarias para esta nuestra sociedad. Sin él nos vemos impotentes ante la cantidad de recursos que se nos escapan de nuestras manos, y hay que reconocer que el Metro es el transporte más fiable en esta ciudad actualmente.

Llegó julio, y con él parece que se han tranquilizado un poco las cosas. Y digo "parece" porque no es del todo cierto, ya que tanto el jueves día 01/07/2010 como ayer viernes día 02/07/2010 Metro de Madrid garantizaba unos servicios mínimos del 50% que no han cumplido. Cuando antes pasaban cada cuatro minutos, ahora lo hacen cada quince, así que no hace falta ser un gran matemático para darse cuenta de la farsa que nos venden.

Y quizá deberíamos apoyarles, tenéis razón al pensarlo. Pero yo os invito a preguntarle a un padre de familia que acaba de salir del paro y tiene tres bocas para alimentar con su sueldo, si va a jugarse su puesto por apoyar la causa de quienes le han hecho llegar tarde al trabajo. Preguntádselo.

Este fin de semana el servicio funcionará al 100% debido al Día del Orgullo Gay. Ya veremos lo que ocurrirá cuando la actividad laboral se reanude el lunes. Yo seguiré utilizando el Cercanías-Renfe.

Mi Biblia

La intimidad no tiene precio, aunque la prensa rosa se empeñe contradecirme. Sin embargo, normalmente (y fuera de todos esos ignorantes que se ganan la vida contando la cantidad de polvos que han echado en una semana) todas las personas solemos preservar la nuestra hacia nosotros mismos y nuestros seres más queridos. Pero claro, como todo en la vida, la intimidad también dispone de sus grados, y según éstos ascienden vamos incluyendo a menos gente a la hora de compartir nuestros secretos.
 
Muchos hemos sido capaces de mentir con el fin de ocultar un dato que no nos convenía sacar a la luz. Datos que podrían dejarnos sin trabajo, solteros e incluso repudiados por nuestra propia familia, aunque yo al menos no he llegado hasta esos extremos. Continuamos al pie del cañón, defendiendo lo más propio que tenemos: nosotros mismos. Porque si nos quitaran todos los pensamientos que se nos pasan por la cabeza a lo largo del día y se los ofrecieran en una bandeja bañada en plata al mismísimo demonio del cual no me creo ni una sola palabra, sabed que quedaríamos en evidencia ante el planeta y posibles extraterrestres de los cuales no somos capaces de averiguar su existencia.
 
Y dicen que Dios lo sabe todo. ¡Ja! Eso es lo que opino de los que afirman esa suposición. Y os voy a decir por qué: porque si Dios todopoderoso tuviera todo ese poder del que se congratula, no dejaría entrar a nadie a través de esas puertas del cielo de las cuales él nunca ha tenido la llave. Aunque ni falta que le hace, pues siempre te puedes colar por uno de los laterales. No obstante, y siguiendo con ese tema tan extenso que nos ocupa la palabra "Dios", ¿quién no se ha creído alguna vez Dios? Yo lo he hecho cuando la red de baloncesto sonaba "chof" debido a mi pericia con este deporte. ¿Y vosotros? ¿Cuándo os habéis creído Dios? Sabed que no lo sois, y nunca lo seréis, pues vuestras intimidades os tienen presos de vosotros mismos, dejando acojonado a ese tal Dios interior al que tanto alabáis.
 
Sin ánimo de defender, no tendré pudor en el momento que tenga que volverme homosexual durante unos instantes para dar por el culo a ese triángulo con un ojo en medio. Entonces me sentiré realmente libre, libre de seguir pecando de cara a compartir un mayor número de intimidades innombrables y sin nombrar con esas personas a las que tanto adoro... y a las que algunas veces seguire mintiendo.
 
Yo lo se, pero tú también.

La muerte del tucán

Aunque ya esté finalizando la primavera, ésta va dejando coletazos de su característica más famosa, después del florecer, siendo a la vez consecuencia del mismo: la alergia.

Los propios médicos aconsejan unos mayores cuidados cuando comienza dicha estación del año. Cuidados que, sin embargo, no adoptamos casi nunca. Y así nos va, andando por la calle con el clínex de una mano y el analgésico recetado por el doctor/a en la otra. Siempre y cuando no nos encontremos en su consulta solicitándole más, claro.

Pero no solo nuestro organismo es el culpable, sino también nuestra mente. Aquí y ahora partiré una lanza en favor del polen diciendo que, después de un crudo temporal invernal, las personitas nos dejamos conmover por cuatro rayos de sol y nos falta tiempo para quedarnos en camiseta corta. ¿Consecuencia de ello? Que nos resfriamos, y luego corremos a señalar a nuestra gran madre naturaleza como única responsable de nuestros males. Egoísmo e ineptitud, esas son las principales patologías que sufren los que ahora mismo están constipados.

Viva la naturaleza, viva nuestro polen y vivaaa... aaa... aaa... aaachís!

Puto polen.

No me mires a los ojos

Puedes llamarles pokeros, rechulos, bakalas, o simplemente subnormales (con este calificativo uno asegura el no equivocarse).

En fin, menuda forma de divertirse tienen estos personajes. Es bastante sencillo de describir, pues su principal manera para entretenerse es conseguir que todos los demás no lo hagan. Y yo pienso quizá tienen el complejo de que, al no divertirse nunca, tampoco quieren entonces que se divierta nadie, pero el caso es que cuando llevan a la práctica esas gilipolleces que todos conocemos se les ve tremendamente felices.

La excusa puede ser muy inverosímil: mirarles a los ojos, sentarse a pocos metros de ellos... o si no se la inventan, cosa que tampoco les supone un problema importante. Disponen de una gran capacidad de imaginación.

A mí, sinceramente, esto me recuerda a cuando era pequeño y jugaba al fútbol. Siempre estaba el típico niñato que se enfadaba y empezaba a hacer faltas bastante peligrosas, sobre todo para los tobillos de los demás. La única solución consistía en darle la pelota y que se hartara de ella.

Pues bien, para vosotros la pelota, subnormales.

Archivos de imagen

A no ser que la salud nos traicione, las personas solemos almacenar en nuestra memoria algunos acontecimientos que recordaremos durante toda nuestra vida. Muchos de ellos intentan ser olvidados debido a la tristeza que producen, pero otros en cambio consiguen arrancarnos una sonrisa e incluso lágrimas cuando los recordamos. Esto se conoce como memoria selectiva.

La magia no termina ahí, pues nos encanta compartir dichas experiencias con nuestros seres más cercanos. Hacerles partícipes de algo tan importante para nosotros, tanto en lo bueno como en lo malo. De esta manera nuestro objetivo secundario también quedará cumplido: hacer que le importe a nuestros seres queridos lo que ya nos importa a nosotros.

Sin embargo existen excepciones. Momentos con los que nos gusta quedarnos, experiencias que no deseamos compartir, ni siquiera recibir reconocimiento por las mismas. Puede ser la razón por la que no almaceno las entradas.

Fuck Authority!

Una costumbre

En nuestro lugar de trabajo o domicilio algunos solemos disponer de ascensor, pero el mismo suele ser común para todos los compañeros o vecinos, por lo que puede llegar el momento en el que tengas que compartirlo. Como es natural, mientras transcurren unos interminables segundos hasta llegar al destino, no te vas a quedar callado, sino que sacarás un tema de conversación para hablar con esa persona totalmente desconocida para ti. Dicho tema suele ser el tiempo.

Alguna vez he llegado a pensar que, si nos pasáramos las mismas horas de clase/trabajo dentro de un ascensor con alguien, terminaríamos convirtiéndonos en meteorólogos profesionales. Mejor que los licenciados (o graduados, según nos quiera imponer el Plan Bolonia). Pero bueno, hacemos nuestros "pinitos" como bien nos lo exige la situación.

Y es que claro, el análisis exhaustivo que se lleva la Península Ibérica en cada caja metálica elevadora de este país es impresionante. Yo, personalmente, no se cómo luego nos pillan por sorpresa las nevadas o lluvias torrenciales. ¡Si dominamos el tema!

En fin, no deja de ser una anécdota tomada por costumbre hoy en día. Ay... cuánto le gusta hablar a la gente de lo que no sabe.

Dolores que no duelen

Sobre todo en la adolescencia una persona puede llegar a plantearse demasiados sueños que terminan por no cumplirse. No digo que cuando envejecemos perdemos dichos sueños, sino que a medida que adquirimos experiencia en la vida vamos siendo más consecuentes con nuestros actos, y nos hacemos menos ilusiones ante posibles metas difíciles de consumar.

La gran mayoría de sueños y expectativas se suelen acumular entre los meses de junio y septiembre, en verano. ¿Por qué en verano? Pues muy simple, en mi caso porque es cuando más vacaciones puedo disfrutar, y también porque el tiempo nos da un mayor respiro dejándonos permanecer en la calle sin apenas posibilidades de coger un gripazo, aunque sí una insolación. Pero en fin, para eso está la sombra, y ahora no nos vamos a centrar en temas de salud.

Escribo esto debido a que hoy me he dado cuenta de que existe un sueño difícil de cumplir. Un sueño que, si no se realiza, no me llegará a doler, aunque quizá esté empezándome a doler en este momento.

A lo mejor hoy he comenzado a envejecer.

Baila pogo

El calor reaparece en nuestro país, y parece que para definitivamente quedarse. El lluvioso invierno dio paso a una fría primavera, pero ésta ha comenzado a hacer honor a su nombre dejándonos preciosos destellos de sol. La gente empieza a llenar las calles y, no menos importante, a quitarse la ropa. Los abrigos sobran y las sudaderas empiezan a ser prescindibles, como también lo son las mantas en las camas. Ni qué decir de las calefacciones o de las puertas cerradas "para que no se vaya el aire caliente", cosa que sonaba ya demasiado repetitiva. Pero, sin duda, lo que más sobraba era ese manto gris que cubría nuestra ciudad. Todos echábamos de menos ver el cielo.

Hoy, el color preferido de todos es el azul.

Hábitos despedibles

El pasado domingo estuve paseando con mis amigos mientras hablábamos sobre los placeres de la vida. A nuestro alrededor la gente corría, montaba en bicicleta o hacía cualquier otro tipo de ejercicio físico, cosa que a mí me produjo bastante envidia sana. Aunque bueno, pasados unos minutos no le di mayor importancia.

Hoy me he preguntado cuál es la forma de vida que llevo. Es decir, me he cuestionado si mis actividades rutinarias son favorables o no para mi salud, y he llegado a la conclusión de que no lo son. Apenas hago deporte, bebo alcohol los fines de semana, no me alimento todo lo bien que debería, respiro el humo del tabaco dentro de los locales donde me encierro... en fin, prácticas nada saludables para un chico de 22 años como yo.

Por eso desde hoy me comprometo a modificar dichos hábitos. Haré más deporte, beberé menos alcohol y llevaré una dieta más equilibrada. Y vosotros, lectores, vosotros seréis los testigos de ello.

Media semana

La Semana Santa es uno de los acontecimientos dignos de marcar todos los años en el calendario. Sin duda toda España se ve beneficiada por la misma, ya sea debido a las vacaciones que nos proporciona o a que algunos sientan verdadera devoción por lo que representa.

A mí no me gustan las procesiones. Me parecen inútiles, molestas y desproporcionadas. Sin embargo existen ciudades que las viven con una pasión desbocada, como es el caso de Sevilla. Allí la gente se pega (literalmente hablando) por poder acercarse lo máximo posible a su virgen, se olvida del dolor con tal de sostenerla sobre sus hombros, e invierte todo lo ahorrado durante el año para derrocharlo en lo que es, a mi parecer, una causa estúpida.

Lo extranjeros también la disfrutan de lo lindo. Para ellos nuestro país supone uno de los principales destinos turísticos durante estas fechas. Solo hace falta que, como en casi todos los años, la lluvia no les arruine dicha fiesta religiosa.

Yo trabajo hasta el miércoles, por lo que intentaré disfrutar de mi merecida y seguramente aprovechada media Semana Santa. Haced lo propio.

Pantalones descosidos

La vergüenza es, en mi opinión, una de las peores enfermedades que existen en este mundo. Alguien introvertido establece inconscientemente muros invisibles en su vida diaria, muros que a veces son demasiado difíciles de derribar.

Cuando leemos un libro que hace referencia a la "autosuperación" no tenemos que atribuirlo a personas con depresiones, sino que hace referencia a todo el mundo. Todo el mundo se puede superar en cualquier faceta de su vida, y más aun si cabe las personas que dejan escapar grandes oportunidades por carecer del valor suficiente como para intentar alcanzar las mismas.

Hablo de esos vergonzosos que no quieren ser la hierba alta por temor a ser cortada, la tinta más clara por temor a ser tapada, o la voz más fuerte por temor a ser acallada. Porque por probar no se pierde nada.

Por tanto, a todos los introvertidos que me estén leyendo yo les digo: tiraros los pedos ruidosos, no los silenciéis, pues los pedos serán el reflejo de vuestra alma.

Todavía no se ha descubierto la cura.

I am what I am

Me siento avergonzado con mi blog por haberlo dejado abandonado durante todo este tiempo sin motivo sostenible alguno.

En mi anterior actualización indiqué que me iba a tomar un tiempo para corregir algunas entradas escritas hace unos años, pero no lo he hecho. Esto no quiere decir que me parezca al Gobierno (nunca cumple sus promesas), sino que yo he estado echando un vistazo a dichas actualizaciones antiguas, pero he pensado que no tenía razones de peso para modificarlas. Y no las tenía porque las escribí yo en aquel tiempo, no en éste. Es decir, si ahora las reescribiera se convertirían en nuevas actualizaciones, no en anteriores corregidas. Estaría menospreciando al Mario que se esforzó tanto para crear un blog, sólo porque ahora escribo mejor que entonces.

No. No privaré a mi blog de algunas malas redacciones o faltas de ortografía plasmadas desde aquel tiempo hasta el día de hoy. Le respetaré avanzando sin mirar atrás, os respetaré a vosotros dejándoos actualizaciones para quien las quiera leer y, sobre todo, me respetaré a mí mismo escribiéndolas.

Lo siento, pero soy lo que soy.