Una costumbre
En nuestro lugar de trabajo o domicilio algunos solemos disponer de ascensor, pero el mismo suele ser común para todos los compañeros o vecinos, por lo que puede llegar el momento en el que tengas que compartirlo. Como es natural, mientras transcurren unos interminables segundos hasta llegar al destino, no te vas a quedar callado, sino que sacarás un tema de conversación para hablar con esa persona totalmente desconocida para ti. Dicho tema suele ser el tiempo.
Alguna vez he llegado a pensar que, si nos pasáramos las mismas horas de clase/trabajo dentro de un ascensor con alguien, terminaríamos convirtiéndonos en meteorólogos profesionales. Mejor que los licenciados (o graduados, según nos quiera imponer el Plan Bolonia). Pero bueno, hacemos nuestros "pinitos" como bien nos lo exige la situación.
Y es que claro, el análisis exhaustivo que se lleva la Península Ibérica en cada caja metálica elevadora de este país es impresionante. Yo, personalmente, no se cómo luego nos pillan por sorpresa las nevadas o lluvias torrenciales. ¡Si dominamos el tema!
En fin, no deja de ser una anécdota tomada por costumbre hoy en día. Ay... cuánto le gusta hablar a la gente de lo que no sabe.
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