Guerreros de la Intención
Hace apenas unos minutos hemos entrado en el día que los supersticiosos más odian. El martes y 13 siempre ha significado día de mala suerte, aunque yo sinceramente nunca he tenido noticias de que haya pasado algo excesivamente grave en dicho acontecimiento. Es posible que me equivoque y alguno de vosotros me escriba un comentario detallándome catástrofes que han ocurrido en tal fecha como hoy, pero estoy seguro de que existen otras coincidencias mucho más desafortunadas para quienes las ha sufrido.
Creo que esto es sólo una farsa. No no, lo que creo es que a la gente (supersticiosos incluidos) lo que verdaderamente no le gusta es que aun estemos a martes y falten todavía cuatro días para que llegue el fin de semana, eso si que es una gran putada. Es más, en EEUU temen más el viernes 13 que el martes. Pero como se puede temer a un viernes? Si es el mejor día de la semana!
También existen motivos para tomarse este día con humor. Por ejemplo, el más sencillo lo tengo puesto en la imagen que he adjuntado a esta entrada. Martes y Trece fue uno de los dúos humorísticos mayormente conocidos en el panorama nacional. Ya con el mismo nombre hacían la primera de sus muchas críticas.
Como anécdota contaré que el último concierto de Siniestro Total al que acudí databa del 13 de enero del 2009, que era martes. En dicho concierto, Julián, el vocal del grupo, nos dijo que ese día nos libraba de toda responsabilidad, nada era culpa nuestra. No tenía razón, claro está, pero consiguió que muchos de los que escuchamos aquella frase nos la aprendiéramos de memoria y tuviéramos la opotunidad de plasmarla en nuestro blog, como es mi caso.
Y no quiero parecer supersticioso, pero voy a dejar de meterme con este día que acaba de empezar porque la Ley de Murphy sí existe, y aun me quedan más de 22 horas para evitarla.
Hace tan sólo tres años yo era una persona a la que le gustaba más el pachangueo que el rock. Este último género me atraía, sí, pero gracias a un puñado de grupos de los cuales ahora apenas escucho dos. Una vez transcurrido todo este tiempo, me di cuenta de que la razón por la que no me enganché anteriormente era por mi propio desconocimiento de que existían otros muchos.
Mi evolución fue atravesando algunos estilos de música hasta ahora. Primeramente me gustó el pop-rock, después me fue atrayendo más el heavy, el ska... hasta llegar al rock a secas. Con este me tiré unos meses, me volví un conformista renegando degustar los nuevos grupos que pudieran pasar por mis oídos.
Se me pasó la tontería, y a la vez que lo hacía aparecía en mi vida el punk-rock, la música que actualmente llevo en el mp4. Diría que me he vuelto a estancar en un género, pero es que este tiene mucho por donde explorar. Además, de mis antepasados me quedé con sus mejores versiones, y aun sigo poniéndome de vez en cuando algún temilla de aquellos.
Ahora me pregunto, cuál será mi próxima etapa? A lo mejor el hardcore, pero no me preocupo por ello ya que, en mi caso, la sabiduría también me ha dado la felicidad.
Lo más parecido a Eurovisión que he visto en mi vida.
Sí, el Comité Olímpico Internacional (COI) le tomó el pelo de una manera escandalosa a Madrid junto con casi todos los deportistas del mundo, exceptuando a los brasileños claro. Una votación cuanto menos sospechosa en lo que a eficacia se refiere decantó como realizadora de los Juegos Olímpicos del próximo año 2016 a la ciudad brasileña de Río de Janeiro. De este modo el continente sudamericado consigue albergar sus primeras olimpiadas de la historia.
A la prensa de todo el mundo solamente le faltaba exigir que España volviera a llevar a cabo este acontecimiento ya que, además de tener la gran mayoría de instalaciones terminadas, no existía el más mínimo punto de comparación entre la seguridad de los depotistas aquí que en aquel país en donde la gente declara que por las noches es peligroso salir a la calle.
Atrás quedó aquella corazonada que raramente un político nos puede hacer sentir, y que tuvo como consecuencia llenar con un mosaico humano impresionante toda la Plaza de Cibeles (record guinness incluido). Ahora los deportistas tendrán que dormir en transatlánticos que amarrarán en las playas brasileñas, por falta de hoteles...
En fin, la vida pasa, y con ella estas decepciones. Menos mal que siempre quedará la alegría de que Siniestro Total da de vez en cuando un conciertillo.
Nunca en mi vida había provado a irme de vacaciones a la playa en septiembre, y ahora acabo de volver. Cuando era pequeño siempre me iba en agosto, y estos últimos días antes de que empezaran las clases los pasaba en el pueblo de mis abuelos, cosa que me encantaba. Bueno a lo que iba, he estado en un pueblo llamado Calpe situado en la Costa Blanca, costa de la que también disfruta la ciudad que a la vez ejerce de su provincia, Alicante.
Este mes de septiembre dicha costa está siendo noticia de primera página debido a las tormentas que sufre. A día de hoy ya han muerto cuatro personas por estos fenómenos atmosféricos y "parece", y lo entrecomillo porque no todo lo que parece es, que no es recomendable irse a pasar unos días allí si la intención es bañarse y tomar el sol.
Soy de los primeros que piensa que el tiempo está loco, pero durante esta semana me he convencido aun más de ello. Os empezaré diciendo que me he podido bañar y tomar el sol en la playa todos los días menos uno. Eso sí, por la mañana, ya que por la tarde llovía durante horas sin cesar, bajando también bastante la temperatura. La cosa era así: por las mañanas te ponías el bañador y te sobraba la camiseta, mientras que por la tarde te ponías los vaqueros y necesitabas una sudadera.
Muchos dicen que el tiempo invernal está haciendo su aparición después de este verano tan caluroso, otros que va por rachas y que volveremos a tener calor en pocos días. Lo cierto es que los meteotólogos opinan que en los próximos días van a volver a subir las temperaturas máximas... y yo que esta infernal irregularidad nunca va a acabar.
Hasta entonces iré preparando los pantalones cortos... o los largos... o las camisetas cortas... o las sudaderas. En fin, me iré preparando.
Un episodio de mi vida que nunca me ha gustado recordar es cuando iba al colegio. Era el típico chico con el que todos se metían y al que todos zurraban. Alguien cercano me llamaba "el saco de las hostias", y no le faltaba razón.
La verdad es que no tenía amigos, por las tardes no solía salir y siempre me quedaba jugando con mis muñecos debajo de una antigua tabla que desempeñaba las funciones de escritorio en mi habitación, cuando esta aun no lo era. Tenía una caja llena de juguetes y organizaba macrocombates entre Dragon Ball y los Power Rangers, aunque siempre hacía para que ganaran los primeros.
Llegó el día en que me quedé sin caja y, por consiguiente, también sin juguetes. Habían decidido bajarla al trastero y por ello mi vida había perdido esas horas de puro entretenimiento que yo no sabía cómo volver a ocupar. No lo sabía hasta que, buscando, encontré un tarro de mi padre lleno de bolígrafos. Curiosamente yo no los utilizaba para dibujar, que habría sido la acción más lógica, sino que montaba partidos de fútbol entre ellos. Suena algo surrealista, sí, pero era lo único que tenía y además eran cómodos de manejar (sólo jugaban con una pierna).
Tipo Oliver y Benji, el malo era un pilot negro que siempre se enfrentaba contra el bueno, un bic azul. Normalmente ganaba el bueno, pero a mí eso me importaba más bien poco, ya tenía mi tiempo ocupado. Desde aquel instante comenzó mi pasión hacia los bolis y, por lo tanto, también hacia la escritura.
Porque aunque estas palabras hayan sido creadas gracias a una serie de pulsaciones por mi parte en el teclado, yo las siento como si hubieran sido escritas por mi puño y letra.
Amigos y amigas, acabo de marcar otro gol.
Desde que era niño siempre escuché en los debates de la televisión que las personas somos infieles por naturaleza. Más los hombres, ya que sacaron una estadística mostrando que tres de cada cuatro no puede controlar el impulso de querer estar con más de una mujer al mismo tiempo. Dudo que lo hayan ido preguntando, por lo que también me creí el cuento de que dicho impulso se encontraba en el ADN de cada individuo.
A mí no me lo consultaron. Tampoco lo llevaron a cabo con alguien a quien yo conozca. Es lo típico que te pasa con las encuestas publicadas, nunca conoces a nadie que se haya sometido a las mismas, aunque eso no quiera decir que no tengas una opinión al respecto.
Para mí una persona es infiel por el simple motivo de que su pareja no le llena lo suficiente. No me centraré en la razón, aunque esta suela ser el sexo, pero sí diré que muchos son los arrepentidos una vez han cometido la fechoría. Por qué se pueden arrepentir? Quizá porque una vez ocurrida la infidelidad se dan cuenta de lo que quieren a la persona con la que están manteniendo una relación sentimental. Luego ya si tenemos en cuenta unos posibles hijos, los cuernos se pueden convertir en una irresponsabilidad por parte del culpable.
Después de todo esto se iniciará un periodo de falta de confianza y tensión entre la pareja que aun existe. Esta es la principal razón por la que estoy en contra de las infidelidades, el placer que sientes cuando la estás cometiendo no contrarresta las consecuencias que ello acarrea... y también porque yo quiero a mi chica.
La historia esta llena de nombres propios. Han existido y existen inventores, presidentes y científicos que han tomado decisiones demasiado importantes para el mundo. Algunas de estas decisiones han sido llevadas a cabo sin apenas consultarlas con alguien más que no fuera su propia almohada, y todas ellas han tenido sus consecuencias.
Estas consecuencias acarrearon consigo malas o buenas noticias, depende de la decisión y depende del bando en el que te encontraras. El caso es que, aunque algunas fueron buenas para todos, también otras tuvieron una repercusión catastrófica. Todas ellas llevarán implícito el nombre de su creador, pero al creador poco le importará esto cuando haya muerto.
Centrándonos en el caso de los políticos, una vez escuché a alguien decir que estos solamente duraban unos años... cuando sus decisiones podrían durar siglos. La gente no está del todo concienciada con esta afirmación, ya que muestran una parsimonia propia de alguien a quien le importa un comino joderse durante mucho tiempo por algo que alguien hizo, mientras ese alguien se encuentra podrido de pasta en su mansión puede que lejos del país que gobernó.
Es injusto que la cantidad de millones de personas que viven en este planeta dependan de un puñado de otras que toman sus decisiones y lo manejan como se les antoja sin mirar más allá de que sus bolsillos terminen llenos al finalizar la película. Por eso les pido a los que les defienden con armas que piensen, que piensen y repiensen ya que, cuando estos se hayan marchado, ellos se quedarán sólos... sólos con los problemas que les han dejado.
Porque no se si lo sabréis, pero en este planeta han existido, y existen, también tiranos.
Incendios, muchos incendios asolan el país desde hace unas semanas. Algunos son provocados debido a la especulación que también vive la contrucción desde que el país entró en crisis... o más bien desde bastante antes. El Plan E no parece haber rehabilitado de una manera excesiva los puestos de trabajo. Se necesitan construir más edificios y, por lo tanto, espacio para llevarlo a cabo.
Nadie niega que la autoridad de dichos crímenes contra la madre naturaleza no sean producidos por la misma, aunque tampoco se niega que la tórrida temperatura tenga algo que ver al respecto. Quizá una temperatura más regular que en años anteriores, ya que aunque yo aun no haya escuchado una muerte humana debido a ella a través de los partes de noticias, igualmente no han existido esos días de frío que suelen haber durante los veranos, o por lo menos yo aun no los he "sufrido" (a lo mejor me equivoco en las dos afirmaciones).
Ayer mismo regresé de pasar con dos amigos míos una semana entera en mi apartamento de la playa. Allí hacía un calor tremendo, de incendio, mientras que en Madrid hubo una tormenta que yo no vi y que dejó el ambiente fresquito. Fue un golpe significativo para etiquetar un final de vacaciones, pasar del calor al no calor, de la luz del día cuando salí de allí a la oscuridad de la noche cuando llegué a la capital y, sobre todo, de ver la playa desde aquella terraza al hospital desde esta.
Mañana tendré que trabajar de nuevo y seguir estudiando para los exámenes de septiembre, mientras espero mirando el calendario hasta que lleguen las próximas vacaciones. Algo me dice que agosto me espera con muchas cosas por hacer.
Pintado así desmoraliza a cualquiera... pero yo no soy cualquiera.
Ese es el nombre más apropiado que se me puede poner, aunque algunas personas también me llaman chacha o cocinillas. Qué le voy a hacer, está visto que así se premia la responsabilidad en este nuestro país.
El caso es que a mí me ha tocado hacerlo, y me enorgullezco de romper el tópico de que las mujeres sean las amas de casa mientras que los hombres no colaboran en las tareas domésticas, aunque a veces eso sea más leyenda urbana que otra cosa. Mi horario laboral me deja las mañanas libres, mañanas que aprovecho para pasar la aspiradora y/o fregona por el suelo de mi casa y la mopa por todo lo demás. Bueno, aunque no realizo solamente esas tareas, sino también muchas otras que no mentaré ahora ya que parecería que estoy en un programa de ligue.
Como todas las personas no son perfectas, yo también dispongo de mi imperfección en este tema. Dicha imperfección se resume en el verbo planchar, que no es que no lo soporte, es que para mí es imposible llevarlo a cabo. Lo he hablado con bastante gente y muchos me dicen que ellos prefieren planchar a hacer la cama, por ejemplo, cosa que yo veo totalmente incoherente. Pero bueno, mirándolo por el lado bueno, si a toda la gente le pasara como a mí la ropa que nos pondríamos estaría siempre arrugada.
Al fin y al cabo, y aunque deje el suelo como los chorros, jamás cocinaré tan bien como mi madre.
Un tema que provoca muchas discusiones cuando se anuncia el nacimiento de una persona es el nombre que se le va a adjudicar. Pero no lo provoca tan sólo cuando ha nacido, no, lo hace en cuanto su madre está embarazada y, en algunas ocasiones, mucho antes de que esto ocurra (típica parejita que a las dos semanas de conocerse debate sobre el nombre que le pondrán a su primer hijo). Todo para qué? Pues para que a lo mejor el chaval luego a los dieciocho años decida cambiárselo por el que más le guste a él, que para eso es suyo.
El caso es que, aunque sea el nombre más feo del mundo, no solemos cambiarlo. Nos hacemos a él y nos identificamos cuando alguien lo pronuncia, sin que eso mismo ocurra con algún nombre que nos guste más. Qué pasaría si te cambiaras de nombre y alguien por la calle gritara el que tenías antes? Acaso no te girarías para mirarle y ver si es que te está llamando a tí? Se supone que ya no te llamas así, ha de importarte lo mismo que si yo oigo un nombre que no es el mío, es decir, nada.
Los nombres son como la ropa, pasan de moda a la vez que otros ascienden en la clasificación. Pero no es gratis (también como la ropa), ya que para oficializarlo tienes que acudir al Registro Civil y pagar una suma de dinero a cambio de que ellos se encarguen. Ellos, que también tienen nombre y habrán tenido que soltar la pasta igualmente.
Otra de las cosas por las que el nombre puede convertirse en una cosa inútil son los motes. Estos no cuestan dinero ponérselos, y tampoco te los asignan tus padres. Pueden gustarte o no, te jodes, pero es posible que mucha más gente te conozca por él antes de por lo que pagaste cuando naciste. Aunque bueno, una ventaja que suelen tener es que no existe otro igual.
Al fin y al cabo esto es puro trámite, ya que siempre te llamarás por el nombre que elija tu madre, y yo le agradezco a la mía que me haya puesto Mario.
Michael Jackson ha muerto. Sí, se que no os he descubierto nada nuevo, pero ese tío es la persona que más discos ha vendido en la historia de la música (750 millones). El caso es que ese afán por vender discos es más complicado según van pasando los años y, por consiguiente, avanzando la tecnología.
Muchos cantantes y grupos musicales han llegado hasta el propio Gobierno para protestar acerca de la piratería. Y cuando hablo de piratería no sólo me refiero a los típicos que se ponen a vender discos en el metro, no, también estoy refiriéndome a la piratería informática (el emule es el ejemplo más claro). Protestan por no ganar el suficiente dinero al adquirir sus obras gratis en vez de pagando veinte euros por cada disco, y amenazan con su posible extinción a causa de este déficit de ventas.
Parece que la jugada les ha salido bastante bien, ya que hace algún tiempo el Gobierno estableció un impuesto a pagar cada vez que te compraras un ordenador. Dicho impuesto iría a parar a los bolsillos de los artistas que, como no, le han dado su visto bueno. Se asegurarán una pensión fija al mismo tiempo que se lucran con sus conciertos y sus aun suculentas ventas de discos.
Nadie puede librarse de él, pero por lo menos nos aprovecharemos. Lo que no pueden pretender es quejarse con razón de que la gente adquiera música gratis cuando ellos la ponen en el mercado a cambio de un dineral, o llevan a cabo rebajas insultantes de dos o tres euros.
Bueno, me voy a escuchar el nuevo disco que me acabo de bajar.
Pocos se acordarán de aquel gol de José Ignacio en San Siro, el mismo gol que hizo que el Celta de Vigo se clasificara a los octavos de final de la Champions League. Menos personas aun tendrán en su memoria el primer gol de ese partido, obra de Jesuli, y a alguien más le sonará el empate de un tal Kaká por la escuadra.
Aquel 1-2 al Milán quedará para la historia, sin duda, sólo lamento que aquella historia no se repita en un corto y parece que largo plazo. La semana pasada el Celta se salvó de no bajar a Segunda División B en un partido agónico contra el Alavés (equipo que, por cierto, me cae fatal). La nota curiosa la puso el resultado, terminó 2-1 con un gol de Aspas recién cumplido el minuto 93.
Tengo una camiseta del Celta (bueno no, en realidad tengo dos, pero la otra la regalé a alguien que dudo que me la devuelva), una bufanda y un cuadro con el escudo de dicho equipo entre las cuatro paredes de mi, en mi opinión, diminuta habitación... pero ese ya es otro tema. El caso es que llevan ahí varios años ya, aunque no tantos como llevo yo esperando para que ganen un título. No obstante, siempre me podré conformar con aquella final de Copa del Rey en donde Mostovoi puso el primer gol y el Zaragoza los tres siguientes.
El 4-0 a la Juventus de Zidane, el 7-0 al Benfica, el 3-0 al Liverpool de Michael Owen, el 3-1 al Aston Villa de Callymore y Flo con el último gol de Gudelj, el gol de Pirés... yo sí que me acuerdo.
Dicha imagen fue captada el pasado 5 de junio de 1989, por lo que ayer cumplió veinte años. Además de ser llamado El Hombre del Tanque, también se le conoció como El Rebelde Desconocido... o al menos eso dice nuestra querida Wikipedia. El caso es que su verdadero nombre era Wang Weilin, y digo era porque varias fuentes informaron en su día que dos semanas más tarde de su actuación fue ejecutado de mala e injusta manera.
No hablaré de su vida cual periodista entusiasmado por plasmar algún dato respecto a una imagen que dio y sigue dando vueltas al mundo, no, tan sólo quería reverenciar su actuación contra lo que todos deberíamos de actuar. La primera vez que la vi tendría yo unos trece años, me creí lo primero que me contaron (que había muerto atropellado y aplastado por el tanque que tiene a pocos centímetros de su cuerpo) en vez de buscar la información por mi lado. Cuando la encontré, me quedé aun más impresionado. Pero no os revelaré las razones de dicha impresión, descubridla por vosotros mismos...
http://es.wikipedia.org/wiki/El_hombre_del_tanque_de_Tiananmen
Todo un ejemplo, sin duda. Lo menos que podía hacer era concederle un homenaje en mi blog.
Antes de empezar a escribir esta entrada me he puesto a pensar sobre qué iba a escribir realmente. Una vez pasado un rato leyendo el título, que es lo primero que se me ha ocurrido, me he centrado en la palabra "colores". Hay muchos colores, verdad? Y tantos, como para ponerlos a mentar uno por uno ahora mismo. El caso es que también muchos de ellos llevan implícito un significado que la sociedad y, sobre todo, la historia les ha atribuído (o impuesto, según se mire).
Por ejemplo, el color rojo puede calificarte como un comunista... o como un indio también, jejeje. Asimismo, el color azul ha sido adoptado por el Partido Popular de una forma asombrosa, siendo también usado para los niños cuando son pequeños, al igual que el rosa para las niñas. Siguiendo con las nacionalidades, el color amarillo también se ha empleado para calificar a los chinos, japoneses o cualquier ciudadano que tenga los ojos rasgados, del mismo modo que se ha empleado el calificativo de "negro" a la raza de este mismo nombre. Es curioso, además el negro (no pinto el nombre porque no lo veríais) siempre ha sido el color preferido que los heavys han empleado para lucir en sus camisetas.
El blanco denota limpieza, pulcritud, todo eso además de ser el color de la paz y de su paloma. Si no nos gusta ninguno de estos dos últimos nos podemos quedar con el gris, aunque ojo, que hace no muchos años eso significaba que te venían a pegar de palos (los grises). Luego también tenemos el verde que, como no, como te lo llamen significa que estás un poco salido/a.
Claro, siempre estará el listo que diga que le gustan todos. Pues mucho cuidado, porque en ese caso es posible que te veamos en una carroza el próximo 4 de julio paseando por las calles de Chueca.
Definitiva y definitoriamente, cada uno tenemos un color favorito, forma parte de nuestra personalidad que nos guste verlo pintado en cualquier pared o cuadro. No debemos de confundirnos de color, no, ya que ese error implicaría que nos etiquetaran de una manera que no somos.
En estos días, socialistas y populares no han cesado de intentar dejar mal al otro en El Debate sobre el Estado de la Nación que se celebra una vez al año en Madrid. Digo socialistas y populares porque, aunque existan bastante más partidos políticos, yo pienso que hay un claro bipartidismo en este país, como también demostraron las últimas elecciones generales.
Lo típico sería expresar mi malestar al respecto diciendo que estamos en una profunda crisis económica que atañe a todo el mundo, pero de manera más acentuada a España, y que está dejando a mas de cuatro millones de parados como víctimas por ahora. Que el Gobierno no piensa en el pueblo ni sabe lo que este piensa, o al menos eso es lo que demuestra, pero quizá menos lo sabe la oposición... que es aun más triste si cabe. Pues no, no diré eso, y no lo diré no porque tenga algo en contra de los actuales líderes de las dos fuerzas políticas dominadoras en nuestro Estado, que lo tengo. Lo diré porque creo que ningún líder político de nuestra "democracia" se ha puesto jamás en el lugar del pueblo, más bien se ha puesto en el lugar de su propio partido creyendo, o intentando creer, que así hacia lo propio con toda o casi toda la población española.
En el exámen de Historia de febrero, mi profesor nos formuló una útlima pregunta así:
Explicad por qué Adolfo Suárez, Felipe González, Jose María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero son hijos morales de Francisco Franco.
Para empezar, digamos que la palabra clave sigue siendo lo que ellos llaman democracia y no lo es. No obstante han convencido a la sociedad, todo el mundo divulga orgulloso a los cuatro vientos que es libre de hacer y pensar lo que quiera. Libres por poder meterte en la cárcel al quemar una fotografía del Rey, pero no una fotografía de tu vecino. Libres por ser denunciados al dibujar una caricatura cómica de los Príncipes de Asturias, pero no por dibujarla de un jugador de fútbol. Libres por poder votar, que no expresar su opinion, cada cuatro años...
Los políticos siguen pensando que dicha capacidad de votar que otorgan a la sociedad les hace expresar lo que ellos piensan, y como consecuencia hacen que el partido vencedor imponga las medidas deseadas. Vencedor por obtener un 40% de votos de un 70% de población que ha votado, de esta manera conseguirían lo que se llama mayoría absoluta y podrían hacer lo que les venga en gana sin tener que consultar con nadie.
Quiero dejar claro aquí y ahora que yo no soy republicano, lo veo una pérdida de tiempo mayúscula porque pasas de alimentar a una familia para alimentar a otra con la única diferencia de que ahora eliges tú a cuál hacerlo. Tampoco apoyo el anarquismo, aunque creo que bien llevado sería la mejor forma de vida que podríamos tener, lástima que también sea la mejor definición de la palabra utopía. Pero lo que sí tengo claro es que esto no es una democracia, ya que en una democracia el poder lo tiene el pueblo, y yo ahora mismo os puedo asegurar que no tengo nada de poder.
Franco era una persona que se iba todos los domingos a pescar cuando él no pescaba nada, ya que lo hacían personas que posteriormente le daban a él el pez para poder hacerse la foto y quedar como un triunfador. También te daba la opción de votar, podías decir que "NO quiero que se vaya" o "SI quiero que se quede". El caso era no bajarse de lo alto del caballo, como les ocurre a quienes le sucedieron.
Y es que siempre se han dedicado a poder prometer y prometer, como Suárez, a por seguir pero no conseguir, como González, a hartarse de decir que España va bien, como Aznar, o a follar, como Zapatero.