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Lo que pocos leen. Lo que yo disfruto.

Amo de casi toda la casa

Amo de casi toda la casa

Ese es el nombre más apropiado que se me puede poner, aunque algunas personas también me llaman chacha o cocinillas. Qué le voy a hacer, está visto que así se premia la responsabilidad en este nuestro país.

El caso es que a mí me ha tocado hacerlo, y me enorgullezco de romper el tópico de que las mujeres sean las amas de casa mientras que los hombres no colaboran en las tareas domésticas, aunque a veces eso sea más leyenda urbana que otra cosa. Mi horario laboral me deja las mañanas libres, mañanas que aprovecho para pasar la aspiradora y/o fregona por el suelo de mi casa y la mopa por todo lo demás. Bueno, aunque no realizo solamente esas tareas, sino también muchas otras que no mentaré ahora ya que parecería que estoy en un programa de ligue.

Como todas las personas no son perfectas, yo también dispongo de mi imperfección en este tema. Dicha imperfección se resume en el verbo planchar, que no es que no lo soporte, es que para mí es imposible llevarlo a cabo. Lo he hablado con bastante gente y muchos me dicen que ellos prefieren planchar a hacer la cama, por ejemplo, cosa que yo veo totalmente incoherente. Pero bueno, mirándolo por el lado bueno, si a toda la gente le pasara como a mí la ropa que nos pondríamos estaría siempre arrugada.

Al fin y al cabo, y aunque deje el suelo como los chorros, jamás cocinaré tan bien como mi madre.

2 comentarios

Mario -

Ahora sólo falta cobrar por ello, o que el Gobierno me haga el curso ese que dicen que van a hacer a las amas de casa para darles un título. Ya me dirás tú a mí qué título les van a dar... =)

chitoteno -

Di que sí, estás hecho todo un señor de tu casa (: