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Lo que pocos leen. Lo que yo disfruto.

Mamá, hoy no quiero ir a la escuela

Mamá, hoy no quiero ir a la escuela

Hay días, muchos días, en que nada te apetece más que no hacer nada. Quedarse en la cama sin marcarse una hora para salir de ella, mientras en la calle está cayendo el chaparrón del siglo. Con un paisaje así todo el mundo sentiría la tentación de aberroncharse (yo el primero), pero existe algo llamado obligaciones que nos impide disfrutar de este anhelado momento, momento que seguro deseamos tanto gracias (o por culpa) de las mismas.

El caso es que si no cumples con dichas obligaciones la gente se ve con derecho a llamarte vago. Por consiguiente, para quedar bien ante la sociedad tienes que abandonar tus principios y llevar a cabo acciones que no te apetece realizar. Curiosa solución donde las haya.

Es posible que lo importante en este aspecto sean los fines, que al fin y al cabo son los que realmente nos interesan. Por culpa de los mismos tienes que soportar unos medios fuera de tu agrado, y por este motivo en innumerables ocasiones mandas a la mierda a las obligaciones. He aquí uno de los motivos por los que hay tanto paro en nuestro país, porque no en todas las ocasiones la gente deja de trabajar debido a Expedientes de Regulación de Empleo (ERE).

Pero que a mí no me llamen vago, yo soy, simplemente, algo perezoso.

Lástima y placer

Lástima y placer

No será la primera vez que hablo de la gente a la que le gusta escribir difícil (con expresiones complejas) para hacerse el intelectual, cuando saben que gran parte de sus lectores no van a comprenderles totalmente. Tampoco será la primera vez que hablo de mi libro de Sociología, y en esta ocasión no varía el motivo por el que escribí sobre el mismo.
 
Algo cambia, sí, y ese algo es el autor del libro. Hace casi un año se trataba de mi querido Julio (la entrada se llama "Leer la Socidad" y la publiqué el día 11/12/2008), mientras que ahora el nuevo sociólogo que me trata de enseñar se presenta como José Félix. Personajes ilustres donde los haya, sin duda, pero como también comenté en su día, parece que poco conocedores de la sociedad en la que viven. No lo digo por el simple hecho y finalidad de criticarles, sino porque ambos son igual de enrevesados a la hora de expresarse.
 
Quizá lo sea un poco más el actual, una persona que simplemente escribe cinco páginas cuando podría decir lo mismo y más claro utilizando una sola. Placer es el que siento cuando pienso en la imposibilidad de llevar a cabo un debate con él, ya que a lo mejor no comprendería nada de lo que me estaría explicando a causa de su vocabulario pedante, vocabulario que no podría mantener en esa conversación porque, seguramente, mientras escribía esta obra se pensaba las expresiones mas complejas antes de plasmarlas en el papel.
 
En esta ocasión creo recordar que me cobraron más por su libro que por el de Julio. Por tanto, también intentaré aprobar la asignatura para proceder a venderlo y, de esta forma, recuperar parte del dinero que me gasté en semejante joya.
 
La Sociología es una ciencia hermosa, digna de su estudio. Lástima que los sociólogos se encarguen de echar su esencia por la borda.

Guerreros de la Intención

Guerreros de la Intención

Una cosa que se suele afirmar sobre las personas es que, cuanto más difícil es de conseguir una meta, más aumentan nuestras ganas por alcanzarla. Está claro que todo se consigue a base de esfuerzo y dedicación, pero muchas veces ninguna de estas dos son suficientes si no se alía contigo la suerte.
 
Cuando no podemos llevar a cabo ese sinfín de acciones que nos hemos marcado simplemente decimos es imposible. Pero, qué es de verdad imposible? No será que en vez de imposible es complicado? Somos unos comodones, y como comodones que somos nos gustan las cosas masticadas, y hasta tragadas si me tiras de la lengua. No obstante, también nos gusta que se nos reconozca el esfuerzo realizado, que nuestro jefe/profesor/padre se sienta orgulloso de nosotros por lo que hemos logrado.
 
Aquel famoso dicho de el que algo quiere, algo le cuesta cobra especial importancia en esta entrada, ya que no siempre que nos esforzamos conseguimos lo que nos proponemos. "Qué hay que hacer en esos casos" os preguntaréis muchos (quizá no ahora, pero sí cuando los vivís en vuestras propias carnes). La gente dice que hay que volverlo a intentar, lo típico de si no te caes, no te aprenderás a levantar. Yo no os lo puedo aconsejar ahora, yo me rendí en su día.
 
Aunque lo voy a volver a intentar.

I think so, I don't know

I think so, I don't know

Nunca había estado en Barcelona, ciudad que la mayoría de gente declara que hay que visitar de vez en cuando. Pues bien, a partir del pasado domingo 18/10/2009 yo pensé como esa gente, ya que me encantó. Una vez llegué de nuevo a Madrid lo estuve comentando con varias personas y me topé con una contraposición de opiniones bastante amplia (unos sentían lo mismo que yo y otros no tenían tan buena impresión de su última visita a la misma). También supongo que influirá el motivo por el que vayas.
 
A mí me tocó ir con unos compañeros de trabajo, pero no para trabajar, sino para jugar al fútbol (qué curioso). Me explico, en nuestra empresa se organizan unos Juegos Olímpicos cada cuatro años en los que puede participar cualquiera de sus empleados repartidos por todo el mundo. Lógicamente, para poderse clasificar a dichos Juegos hay que pasar una serie de pruebas clasificatorias, y las nuestras fueron en Barcelona.
 
Se realizarán en Budapest (Hungría), y no creo que nos clasifiquemos. No obstante, lo que menos importó de nuestra visita a la capital catalana fueron esas dos derrotas cosechadas, ya que fui con compañeros de trabajo y volví con amigos.
 
Por cierto, marqué un gol.

ES-PEC-TA-CU-LAR

ES-PEC-TA-CU-LAR

He escogido esta entre muchas de las expresiones que Andrés Montes utilizaba cuando narraba tanto partidos de baloncesto como de fútbol, aunque cierto es que se dió mucho más a conocer por los primeros. Tampoco me gustaría que esta entrada conmemorativa se transformara en un monólogo repleto de palabras y frases que un periodista difunto dejó tras de sí cuando murió, ya que jamás habrá nadie que las pronuncie como él y, en mi opinión, imitarle sería una falta de respeto hacia su persona.
 
La primera vez que le escuché pensé "este tío esta tarado", y me quedé viéndole solamente para reirme con él (o de él). Fue en un programa que tenía en Canal+ donde repasaba toda la actualidad de la ACB, y a mí por aquella época me estaba empezando a gustar aquel deporte de la canasta. Desde ahí mis pasos (porque no se los suyos) le siguieron hasta esa misma cadena de televisión, pero retransmitiendo partidos de la NBA. Las sospechas de que estaba loco se acentuaron, tanto que se convirtieron en un cariño extraño. Pasaron años, muchos años junto a otro periodista magnífico llamado Antoni Daimiel, hasta que al finalizar una transmisión se despidió en cinco segundos de todos esos años de baloncesto americano que había llevado por sus venas. Otra vez tuve que levantarme y echar a andar hasta ir a parar a LaSexta, donde le encontré comentando partidos de fútbol. No negaré que me decepcionó, mucho además, pero algo me relajé cuando supe que se iba a poner a comentar también los partidos de la Selección Española de Baloncesto. No se si fue graciás a él (supongo que no), pero durante dichas retransmisiones nuestra selección baloncestística cosechó los mayores triunfos de su historia (Campeona del Mundo y, posteriormente, de Europa). Se volvió a despedir, y yo ya no le pude acompañar...
 
A muchas personas no les caía bien, incluso a mí tampoco lo hizo al final. Objetivamente hablando, durante el último Eurobasket aseguré mis sospechas de que este hombre no tenía ni puta idea de baloncesto. No comentaba los partidos, sino que hacía el payaso, y le pagaban por ello.
 
Estos días el mundo del Periodismo llora, y mientras lo hace yo digo hasta luego amigo, adiós tarado.

Cuando me fallan las Fuerzas

Cuando me fallan las Fuerzas

El pasado lunes fue día 12 de este mes de octubre. En dicho día se celebra la Fiesta Nacional de España, y como acontecimiento distintivo se puede destacar el desfile de las Fuerzas Armadas por la Avenida de la Castellana. Un festivalito en el que cualquier ciudadano puede ver a muchas personas vestidas con el uniforme del Ejército, en sus diferentes divisiones, acompañados de sus armas y carros de combate. Muchos los calificarían como un orgullo, otros como una necesidad, y yo como una tontería.
 
Se supone que representan a España en varios paises del extranjero, realizan labores humanitarias cuando en vez de portar margaritas llevan fusiles, unos objetos que están autorizados facilitar a personas con una cierta discapacidad mental. Porque sí, en esta Institución, si se puede llamar así, a las personas con un pequeño grado de subnormalidad les está permitido alistarse. De esta manera es como se supone que nos tenemos que sentir seguros, si ni siquiera lo estamos de ellos.
 
Otra razón por la que no podemos es porque, aunque muchos lo nieguen, el Ejército siempre ha tenido y parece que tendrá una ideología algo conservadora... por no decir otra cosa. Y uno de los ejemplos más evidentes lo tenemos hace pocos años (no hace falta irse a la época de Franco) cuando un General del Ejército de Tierra amenazó con dar un Golpe de Estado si se llevaba a cabo la modificación del Estatuto Catalán. Con cosas así sólo se puede sentir una cosa, vergüenza.
 
Después de esto puedo declarar que ellos no son mis armas, ni muchísimo menos mis fuerzas.

Aun martes, y además 13

Aun martes, y además 13

Hace apenas unos minutos hemos entrado en el día que los supersticiosos más odian. El martes y 13 siempre ha significado día de mala suerte, aunque yo sinceramente nunca he tenido noticias de que haya pasado algo excesivamente grave en dicho acontecimiento. Es posible que me equivoque y alguno de vosotros me escriba un comentario detallándome catástrofes que han ocurrido en tal fecha como hoy, pero estoy seguro de que existen otras coincidencias mucho más desafortunadas para quienes las ha sufrido.

Creo que esto es sólo una farsa. No no, lo que creo es que a la gente (supersticiosos incluidos) lo que verdaderamente no le gusta es que aun estemos a martes y falten todavía cuatro días para que llegue el fin de semana, eso si que es una gran putada. Es más, en EEUU temen más el viernes 13 que el martes. Pero como se puede temer a un viernes? Si es el mejor día de la semana!

También existen motivos para tomarse este día con humor. Por ejemplo, el más sencillo lo tengo puesto en la imagen que he adjuntado a esta entrada. Martes y Trece fue uno de los dúos humorísticos mayormente conocidos en el panorama nacional. Ya con el mismo nombre hacían la primera de sus muchas críticas.

Como anécdota contaré que el último concierto de Siniestro Total al que acudí databa del 13 de enero del 2009, que era martes. En dicho concierto, Julián, el vocal del grupo, nos dijo que ese día nos libraba de toda responsabilidad, nada era culpa nuestra. No tenía razón, claro está, pero consiguió que muchos de los que escuchamos aquella frase nos la aprendiéramos de memoria y tuviéramos la opotunidad de plasmarla en nuestro blog, como es mi caso.

Y no quiero parecer supersticioso, pero voy a dejar de meterme con este día que acaba de empezar porque la Ley de Murphy sí existe, y aun me quedan más de 22 horas para evitarla.

Rock'n punk

Rock'n punk

Hace tan sólo tres años yo era una persona a la que le gustaba más el pachangueo que el rock. Este último género me atraía, sí, pero gracias a un puñado de grupos de los cuales ahora apenas escucho dos. Una vez transcurrido todo este tiempo, me di cuenta de que la razón por la que no me enganché anteriormente era por mi propio desconocimiento de que existían otros muchos.

Mi evolución fue atravesando algunos estilos de música hasta ahora. Primeramente me gustó el pop-rock, después me fue atrayendo más el heavy, el ska... hasta llegar al rock a secas. Con este me tiré unos meses, me volví un conformista renegando degustar los nuevos grupos que pudieran pasar por mis oídos.

Se me pasó la tontería, y a la vez que lo hacía aparecía en mi vida el punk-rock, la música que actualmente llevo en el mp4. Diría que me he vuelto a estancar en un género, pero es que este tiene mucho por donde explorar. Además, de mis antepasados me quedé con sus mejores versiones, y aun sigo poniéndome de vez en cuando algún temilla de aquellos.

Ahora me pregunto, cuál será mi próxima etapa? A lo mejor el hardcore, pero no me preocupo por ello ya que, en mi caso, la sabiduría también me ha dado la felicidad.

Corazón para nada

Corazón para nada

Lo más parecido a Eurovisión que he visto en mi vida.

Sí, el Comité Olímpico Internacional (COI) le tomó el pelo de una manera escandalosa a Madrid junto con casi todos los deportistas del mundo, exceptuando a los brasileños claro. Una votación cuanto menos sospechosa en lo que a eficacia se refiere decantó como realizadora de los Juegos Olímpicos del próximo año 2016 a la ciudad brasileña de Río de Janeiro. De este modo el continente sudamericado consigue albergar sus primeras olimpiadas de la historia.

A la prensa de todo el mundo solamente le faltaba exigir que España volviera a llevar a cabo este acontecimiento ya que, además de tener la gran mayoría de instalaciones terminadas, no existía el más mínimo punto de comparación entre la seguridad de los depotistas aquí que en aquel país en donde la gente declara que por las noches es peligroso salir a la calle.

Atrás quedó aquella corazonada que raramente un político nos puede hacer sentir, y que tuvo como consecuencia llenar con un mosaico humano impresionante toda la Plaza de Cibeles (record guinness incluido). Ahora los deportistas tendrán que dormir en transatlánticos que amarrarán en las playas brasileñas, por falta de hoteles...

En fin, la vida pasa, y con ella estas decepciones. Menos mal que siempre quedará la alegría de que Siniestro Total da de vez en cuando un conciertillo.

La vida puede ser maravillosa

La vida puede ser maravillosa

Creo que es de las veces que más me ha alegrado escribir sobre baloncesto en este blog. Será porque nuestra selección ha conseguido algo que nunca antes se había llevado a cabo, el oro en el Eurobasket.

En el mes de agosto el pasado párrafo no habría sorprendido a nadie. Es más, lo que habría sorprendido es que no lo consiguiéramos, pero ese pensamiento se suicidó durante los dos primeros partidos de la liguilla en la primera fase. Perdimos de 9 contra una recuperada y rejuvenecida Serbia que más tarde sería medalla de plata, ganamos de 8 a una primeriza Inglaterra que estuvo a punto de mandarnos a casa (a falta de cinco minutos íbamos 4 abajo), y por fin se vieron destellos de recuperación en la victoria por 6 puntos ante Eslovenia, que terminaría cuarta al finalizar el torneo.

No contentos con lo que nos habían hecho sufrir, nuestros jugadores perdieron el primer partido de la liguilla de la segunda fase por 3 puntos ante Turquía. He ahí cuando se produjo un gabinete de crisis, que tuvo como consecuencia sendas victorias con solvencia ante lituanos y polacos en los dos partidos restantes de dicha fase.

Llegamos a cuartos de final más que acojonados, nos enfrentábamos contra la Francia de Tony Parker que había ganado los seis partidos disputados hasta el momento. Puro trámite, les metimos un buen meneo por 20 puntos de diferencia y nos presentamos en semifinales, donde nos esperaba la muy típica y no menos incómoda Grecia. Pero se quedó en eso, porque también les endosamos un buen saco de puntos (18 arriba) sin que nos llegaran a poner en serios problemas en algún momento del partido.

La final contra Serbia, no podía ser otra, nos habían ganado el primer partido del torneo causándonos muchísimos problemas, y existía sed de venganza. En semifinales se habían cepillado a Eslovenia con prórroga incluida, Teodosic sería su gran estrella con 32 puntos... aunque en la final no fuera capaz de superar los 5. Nada, como en los anteriores partidos, un paseo, la bocina final sonó con el marcador de 85-63 favorable a los nuestros.

Hay que aplaudir a todo el equipo español, en especial a Navarro y Rudy, que fueron grandes estrellas. Mención aparte merece Pau Gasol, merecido MVP del torneo y salvador en los peores momentos. Ahora bien, el año que viene toca Mundobasket y habrá que defender el oro conseguido en Japón hace ya tres años.

Esperemos que estos triunfos nos duren mucho porque, como bien dice Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa.

Mangas piratas

Mangas piratas

Nunca en mi vida había provado a irme de vacaciones a la playa en septiembre, y ahora acabo de volver. Cuando era pequeño siempre me iba en agosto, y estos últimos días antes de que empezaran las clases los pasaba en el pueblo de mis abuelos, cosa que me encantaba. Bueno a lo que iba, he estado en un pueblo llamado Calpe situado en la Costa Blanca, costa de la que también disfruta la ciudad que a la vez ejerce de su provincia, Alicante.

Este mes de septiembre dicha costa está siendo noticia de primera página debido a las tormentas que sufre. A día de hoy ya han muerto cuatro personas por estos fenómenos atmosféricos y "parece", y lo entrecomillo porque no todo lo que parece es, que no es recomendable irse a pasar unos días allí si la intención es bañarse y tomar el sol.

Soy de los primeros que piensa que el tiempo está loco, pero durante esta semana me he convencido aun más de ello. Os empezaré diciendo que me he podido bañar y tomar el sol en la playa todos los días menos uno. Eso sí, por la mañana, ya que por la tarde llovía durante horas sin cesar, bajando también bastante la temperatura. La cosa era así: por las mañanas te ponías el bañador y te sobraba la camiseta, mientras que por la tarde te ponías los vaqueros y necesitabas una sudadera.

Muchos dicen que el tiempo invernal está haciendo su aparición después de este verano tan caluroso, otros que va por rachas y que volveremos a tener calor en pocos días. Lo cierto es que los meteotólogos opinan que en los próximos días van a volver a subir las temperaturas máximas... y yo que esta infernal irregularidad nunca va a acabar.

Hasta entonces iré preparando los pantalones cortos... o los largos... o las camisetas cortas... o las sudaderas. En fin, me iré preparando.

La tilde del estrés

La tilde del estrés

El reloj de pulsera es, por excelencia, uno de los objetos más utilizados para regalar en un cumpleaños, boda o comunión. Los hay que valen muchísimo dinero cuando lo único que hacen es eso, marcar la hora. Y cada uno lo podemos ver de una manera diferente, claro está, pero en mi opinión sólo sirven para meter prisa.
 
Sí, no os habéis equivocado pensándolo, yo no utilizo reloj, pero no lo utilizo por la simple razón de que no dejaría de estar mirándolo cada dos por tres. Comprendo que mucha gente lo necesite para organizarse mejor sus actividades diarias, aunque no entiendo por qué no pueden saber la hora por otros medios. Por ejemplo, yo puedo mirar la hora en el móvil, preguntársela a alguien... incluso verla en la pantalla del ordenador que ahora mismo estoy mirando.
 
Después de decir esto cualquiera pensaría que no suelo ser puntual, cosa en la que se equivocarían. La diferencia es que yo miro la hora cuando necesito saberla por algún motivo que ahora no voy a mentar, ya que pueden ser muchos, mientras que mucha gente que lo utiliza lo hace por pura manía.
 
No diré que no le pongo límite de tiempo a las cosas que hago, porque como todo el mundo tengo unas obligaciones que cumplir, pero sí diré que no consumo tiempo en mirar dicho aparato continuamente para saber cuánto me queda para que estas comiencen.
 
Al fin y al cabo las 24 horas del día se crearon para todos y todos vivimos con ellas, así que os voy a ir dejando porque se me ha hecho tarde y tengo que hacer cosas.

Bolis contra bolígrafos

Bolis contra bolígrafos

Un episodio de mi vida que nunca me ha gustado recordar es cuando iba al colegio. Era el típico chico con el que todos se metían y al que todos zurraban. Alguien cercano me llamaba "el saco de las hostias", y no le faltaba razón.

La verdad es que no tenía amigos, por las tardes no solía salir y siempre me quedaba jugando con mis muñecos debajo de una antigua tabla que desempeñaba las funciones de escritorio en mi habitación, cuando esta aun no lo era. Tenía una caja llena de juguetes y organizaba macrocombates entre Dragon Ball y los Power Rangers, aunque siempre hacía para que ganaran los primeros.

Llegó el día en que me quedé sin caja y, por consiguiente, también sin juguetes. Habían decidido bajarla al trastero y por ello mi vida había perdido esas horas de puro entretenimiento que yo no sabía cómo volver a ocupar. No lo sabía hasta que, buscando, encontré un tarro de mi padre lleno de bolígrafos. Curiosamente yo no los utilizaba para dibujar, que habría sido la acción más lógica, sino que montaba partidos de fútbol entre ellos. Suena algo surrealista, sí, pero era lo único que tenía y además eran cómodos de manejar (sólo jugaban con una pierna).

Tipo Oliver y Benji, el malo era un pilot negro que siempre se enfrentaba contra el bueno, un bic azul. Normalmente ganaba el bueno, pero a mí eso me importaba más bien poco, ya tenía mi tiempo ocupado. Desde aquel instante comenzó mi pasión hacia los bolis y, por lo tanto, también hacia la escritura.

Porque aunque estas palabras hayan sido creadas gracias a una serie de pulsaciones por mi parte en el teclado, yo las siento como si hubieran sido escritas por mi puño y letra.

Amigos y amigas, acabo de marcar otro gol.

El antónimo de fantástico

El antónimo de fantástico

No dudo que para el mundo cinematográfico la fantasía disponga de un punto más sobre los demás generos, pero en mi opinión carece de dicho punto en el campo de la literatura. Libros como los que pertenecen a la saga de "El Señor de los Anillos" son conocidos y reconocidos por todo el mundo, llevándose a cabo incluso películas con sus argumentos, por lo que mucha gente no estará de acuerdo conmigo al afirmar que la literatura fantástica no te aporta más que pajaritos en la cabeza.
 
Suelo leer libros que ejerzan una acción constructiva para mi mente, libros que me enseñen algo que tenga repercusión en el mundo real. No quiero leer algo que me muestre cosas o lugares que no existen, que se utilicen para otras que tampoco existen y que, una vez levante la mirada, no me sirvan para absolutamente nada.
 
El género fantástico ha tenido una repercusión mayor a la que nosotros nos imaginamos dentro de nuestra sociedad. Tanto que hasta ha creado un grupo social al que muchos le denominamos friki. Las personas que lo componen no sólo leen libros o ven películas, sino que han ido más allá, queriendo covertirse en esos personajes que anteriormente hemos dicho que no existen, a través de los videojuegos. Se encierran dentro de su ordenador y/o videoconsola creándose su propia sociedad fantástica, y no digo ese adjetivo porque sea muy buena.
 
Creer en algo que no existe, por favor, voy a parecerme al Papa con su Dios o a Marx con su utópico comunismo. De todas maneras, y haciendo gala a mis principios de terminar un libro cuando lo empiezo, leeré entero este fantástico libro que tengo entre mis manos... y no digo ese adjetivo porque sea muy bueno.

Una persona inadecuada en un momento inoportuno

Una persona inadecuada en un momento inoportuno

Desde que era niño siempre escuché en los debates de la televisión que las personas somos infieles por naturaleza. Más los hombres, ya que sacaron una estadística mostrando que tres de cada cuatro no puede controlar el impulso de querer estar con más de una mujer al mismo tiempo. Dudo que lo hayan ido preguntando, por lo que también me creí el cuento de que dicho impulso se encontraba en el ADN de cada individuo.

A mí no me lo consultaron. Tampoco lo llevaron a cabo con alguien a quien yo conozca. Es lo típico que te pasa con las encuestas publicadas, nunca conoces a nadie que se haya sometido a las mismas, aunque eso no quiera decir que no tengas una opinión al respecto.

Para mí una persona es infiel por el simple motivo de que su pareja no le llena lo suficiente. No me centraré en la razón, aunque esta suela ser el sexo, pero sí diré que muchos son los arrepentidos una vez han cometido la fechoría. Por qué se pueden arrepentir? Quizá porque una vez ocurrida la infidelidad se dan cuenta de lo que quieren a la persona con la que están manteniendo una relación sentimental. Luego ya si tenemos en cuenta unos posibles hijos, los cuernos se pueden convertir en una irresponsabilidad por parte del culpable.

Después de todo esto se iniciará un periodo de falta de confianza y tensión entre la pareja que aun existe. Esta es la principal razón por la que estoy en contra de las infidelidades, el placer que sientes cuando la estás cometiendo no contrarresta las consecuencias que ello acarrea... y también porque yo quiero a mi chica.

Error humano

Error humano

La historia esta llena de nombres propios. Han existido y existen inventores, presidentes y científicos que han tomado decisiones demasiado importantes para el mundo. Algunas de estas decisiones han sido llevadas a cabo sin apenas consultarlas con alguien más que no fuera su propia almohada, y todas ellas han tenido sus consecuencias.

Estas consecuencias acarrearon consigo malas o buenas noticias, depende de la decisión y depende del bando en el que te encontraras. El caso es que, aunque algunas fueron buenas para todos, también otras tuvieron una repercusión catastrófica. Todas ellas llevarán implícito el nombre de su creador, pero al creador poco le importará esto cuando haya muerto.

Centrándonos en el caso de los políticos, una vez escuché a alguien decir que estos solamente duraban unos años... cuando sus decisiones podrían durar siglos. La gente no está del todo concienciada con esta afirmación, ya que muestran una parsimonia propia de alguien a quien le importa un comino joderse durante mucho tiempo por algo que alguien hizo, mientras ese alguien se encuentra podrido de pasta en su mansión puede que lejos del país que gobernó.

Es injusto que la cantidad de millones de personas que viven en este planeta dependan de un puñado de otras que toman sus decisiones y lo manejan como se les antoja sin mirar más allá de que sus bolsillos terminen llenos al finalizar la película. Por eso les pido a los que les defienden con armas que piensen, que piensen y repiensen ya que, cuando estos se hayan marchado, ellos se quedarán sólos... sólos con los problemas que les han dejado.

Porque no se si lo sabréis, pero en este planeta han existido, y existen, también tiranos.

Sudores fríos

Sudores fríos

Incendios, muchos incendios asolan el país desde hace unas semanas. Algunos son provocados debido a la especulación que también vive la contrucción desde que el país entró en crisis... o más bien desde bastante antes. El Plan E no parece haber rehabilitado de una manera excesiva los puestos de trabajo. Se necesitan construir más edificios y, por lo tanto, espacio para llevarlo a cabo.

Nadie niega que la autoridad de dichos crímenes contra la madre naturaleza no sean producidos por la misma, aunque tampoco se niega que la tórrida temperatura tenga algo que ver al respecto. Quizá una temperatura más regular que en años anteriores, ya que aunque yo aun no haya escuchado una muerte humana debido a ella a través de los partes de noticias, igualmente no han existido esos días de frío que suelen haber durante los veranos, o por lo menos yo aun no los he "sufrido" (a lo mejor me equivoco en las dos afirmaciones).

Ayer mismo regresé de pasar con dos amigos míos una semana entera en mi apartamento de la playa. Allí hacía un calor tremendo, de incendio, mientras que en Madrid hubo una tormenta que yo no vi y que dejó el ambiente fresquito. Fue un golpe significativo para etiquetar un final de vacaciones, pasar del calor al no calor, de la luz del día cuando salí de allí a la oscuridad de la noche cuando llegué a la capital y, sobre todo, de ver la playa desde aquella terraza al hospital desde esta.

Mañana tendré que trabajar de nuevo y seguir estudiando para los exámenes de septiembre, mientras espero mirando el calendario hasta que lleguen las próximas vacaciones. Algo me dice que agosto me espera con muchas cosas por hacer.

Pintado así desmoraliza a cualquiera... pero yo no soy cualquiera.

Amo de casi toda la casa

Amo de casi toda la casa

Ese es el nombre más apropiado que se me puede poner, aunque algunas personas también me llaman chacha o cocinillas. Qué le voy a hacer, está visto que así se premia la responsabilidad en este nuestro país.

El caso es que a mí me ha tocado hacerlo, y me enorgullezco de romper el tópico de que las mujeres sean las amas de casa mientras que los hombres no colaboran en las tareas domésticas, aunque a veces eso sea más leyenda urbana que otra cosa. Mi horario laboral me deja las mañanas libres, mañanas que aprovecho para pasar la aspiradora y/o fregona por el suelo de mi casa y la mopa por todo lo demás. Bueno, aunque no realizo solamente esas tareas, sino también muchas otras que no mentaré ahora ya que parecería que estoy en un programa de ligue.

Como todas las personas no son perfectas, yo también dispongo de mi imperfección en este tema. Dicha imperfección se resume en el verbo planchar, que no es que no lo soporte, es que para mí es imposible llevarlo a cabo. Lo he hablado con bastante gente y muchos me dicen que ellos prefieren planchar a hacer la cama, por ejemplo, cosa que yo veo totalmente incoherente. Pero bueno, mirándolo por el lado bueno, si a toda la gente le pasara como a mí la ropa que nos pondríamos estaría siempre arrugada.

Al fin y al cabo, y aunque deje el suelo como los chorros, jamás cocinaré tan bien como mi madre.

Tu primera etiqueta

Tu primera etiqueta

Un tema que provoca muchas discusiones cuando se anuncia el nacimiento de una persona es el nombre que se le va a adjudicar. Pero no lo provoca tan sólo cuando ha nacido, no, lo hace en cuanto su madre está embarazada y, en algunas ocasiones, mucho antes de que esto ocurra (típica parejita que a las dos semanas de conocerse debate sobre el nombre que le pondrán a su primer hijo). Todo para qué? Pues para que a lo mejor el chaval luego a los dieciocho años decida cambiárselo por el que más le guste a él, que para eso es suyo.

El caso es que, aunque sea el nombre más feo del mundo, no solemos cambiarlo. Nos hacemos a él y nos identificamos cuando alguien lo pronuncia, sin que eso mismo ocurra con algún nombre que nos guste más. Qué pasaría si te cambiaras de nombre y alguien por la calle gritara el que tenías antes? Acaso no te girarías para mirarle y ver si es que te está llamando a tí? Se supone que ya no te llamas así, ha de importarte lo mismo que si yo oigo un nombre que no es el mío, es decir, nada.

Los nombres son como la ropa, pasan de moda a la vez que otros ascienden en la clasificación. Pero no es gratis (también como la ropa), ya que para oficializarlo tienes que acudir al Registro Civil y pagar una suma de dinero a cambio de que ellos se encarguen. Ellos, que también tienen nombre y habrán tenido que soltar la pasta igualmente.

Otra de las cosas por las que el nombre puede convertirse en una cosa inútil son los motes. Estos no cuestan dinero ponérselos, y tampoco te los asignan tus padres. Pueden gustarte o no, te jodes, pero es posible que mucha más gente te conozca por él antes de por lo que pagaste cuando naciste. Aunque bueno, una ventaja que suelen tener es que no existe otro igual.

Al fin y al cabo esto es puro trámite, ya que siempre te llamarás por el nombre que elija tu madre, y yo le agradezco a la mía que me haya puesto Mario.

Un robo, pero registrado

Un robo, pero registrado

Michael Jackson ha muerto. Sí, se que no os he descubierto nada nuevo, pero ese tío es la persona que más discos ha vendido en la historia de la música (750 millones). El caso es que ese afán por vender discos es más complicado según van pasando los años y, por consiguiente, avanzando la tecnología.

Muchos cantantes y grupos musicales han llegado hasta el propio Gobierno para protestar acerca de la piratería. Y cuando hablo de piratería no sólo me refiero a los típicos que se ponen a vender discos en el metro, no, también estoy refiriéndome a la piratería informática (el emule es el ejemplo más claro). Protestan por no ganar el suficiente dinero al adquirir sus obras gratis en vez de pagando veinte euros por cada disco, y amenazan con su posible extinción a causa de este déficit de ventas.

Parece que la jugada les ha salido bastante bien, ya que hace algún tiempo el Gobierno estableció un impuesto a pagar cada vez que te compraras un ordenador. Dicho impuesto iría a parar a los bolsillos de los artistas que, como no, le han dado su visto bueno. Se asegurarán una pensión fija al mismo tiempo que se lucran con sus conciertos y sus aun suculentas ventas de discos.

Nadie puede librarse de él, pero por lo menos nos aprovecharemos. Lo que no pueden pretender es quejarse con razón de que la gente adquiera música gratis cuando ellos la ponen en el mercado a cambio de un dineral, o llevan a cabo rebajas insultantes de dos o tres euros.

Bueno, me voy a escuchar el nuevo disco que me acabo de bajar.