ES-PEC-TA-CU-LAR

He escogido esta entre muchas de las expresiones que Andrés Montes utilizaba cuando narraba tanto partidos de baloncesto como de fútbol, aunque cierto es que se dió mucho más a conocer por los primeros. Tampoco me gustaría que esta entrada conmemorativa se transformara en un monólogo repleto de palabras y frases que un periodista difunto dejó tras de sí cuando murió, ya que jamás habrá nadie que las pronuncie como él y, en mi opinión, imitarle sería una falta de respeto hacia su persona.
La primera vez que le escuché pensé "este tío esta tarado", y me quedé viéndole solamente para reirme con él (o de él). Fue en un programa que tenía en Canal+ donde repasaba toda la actualidad de la ACB, y a mí por aquella época me estaba empezando a gustar aquel deporte de la canasta. Desde ahí mis pasos (porque no se los suyos) le siguieron hasta esa misma cadena de televisión, pero retransmitiendo partidos de la NBA. Las sospechas de que estaba loco se acentuaron, tanto que se convirtieron en un cariño extraño. Pasaron años, muchos años junto a otro periodista magnífico llamado Antoni Daimiel, hasta que al finalizar una transmisión se despidió en cinco segundos de todos esos años de baloncesto americano que había llevado por sus venas. Otra vez tuve que levantarme y echar a andar hasta ir a parar a LaSexta, donde le encontré comentando partidos de fútbol. No negaré que me decepcionó, mucho además, pero algo me relajé cuando supe que se iba a poner a comentar también los partidos de la Selección Española de Baloncesto. No se si fue graciás a él (supongo que no), pero durante dichas retransmisiones nuestra selección baloncestística cosechó los mayores triunfos de su historia (Campeona del Mundo y, posteriormente, de Europa). Se volvió a despedir, y yo ya no le pude acompañar...
A muchas personas no les caía bien, incluso a mí tampoco lo hizo al final. Objetivamente hablando, durante el último Eurobasket aseguré mis sospechas de que este hombre no tenía ni puta idea de baloncesto. No comentaba los partidos, sino que hacía el payaso, y le pagaban por ello.
Estos días el mundo del Periodismo llora, y mientras lo hace yo digo hasta luego amigo, adiós tarado.
0 comentarios