Reality show
Voy a terminar por creerme lo de que las mejores cosas pasan cuando menos te lo esperas. Si te mantienes mirando el horizonte ansiando llegar algo nunca llegará, pero basta con que descanses un poco la vista y la dirijas hacia el suelo para que ocurra. En las situaciones negativas se le suele llamar Ley de Murphy, pero en las positivas se suelen denominar simplemente casualidades.
Algo me ha llevado a pensar que dichas casualidades cada vez son más escasas, que las cosas ocurren porque anteriormente ha existido un precedente que las provoque, y que tu decisión de afrontar dichas situaciones es decisiva para un porvenir más cercano de lo que todos nos pensamos.
Parece que cuando hablamos de estas cosas (yo incluído, por supuesto) todos somos psicólogos. Nuestras opiniones son las que cuentan y continuamente estamos pidiendo terceras para encontrar una respuesta que confirme la nuestra y nos reconforte. El caso es que dicha respuesta siempre será la misma: sé feliz.
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He de avisar que esta será mi penúltima entrada en este blog, y que posteriormente lo cerraré. Después de casi cuatro años me he cansado de hablar casi semanalmente de mí, de las cosas que me inquietan y de todo lo que siempre me ha atraído. Siempre he dicho que quien lea este blog entero me conocerá mejor que muchos de mis amigos o conocidos, y siempre lo mantendré. Por tanto, prepararé una última entrada de despedida a la altura de algo que me ha acompañado en mis buenos y en mis malos momentos: mi blog.
1 comentario
Belén -
Tendré que rehacerme del dolor que me supone perder el único contacto que tenía contigo. No pierdo la esperanza de saber de tí, pero en todo caso, que
consigas ser muy feliz.
Lo dejé todo por amor, y perdí lo único que realmente era importante, vosotros. Nunca me lo perdonaré. Sólo espero que, si te enamoras, no tengas que pasar por lo que yo he pasado, ni cometas los errores que yo cometí.
Gracias, Mario, por permitir que te conociera un poco más aunque ello no fuera tu intención. Perdóname esta intromisión en tu interior sin tu permiso, pero es lo único que me queda de tí.
Perdona todos aquellos errores que te hayan hecho daño. Nunca fue mi intención. De corazón, de una madre a un hijo, sé feliz. Y no olvides que siempre estaré si me necesitas. Belén.