Inocentada Santa
Durante la primera quincena del mes de abril hemos disfrutado de temperaturas y cielos casi veraniegos. Las noches nos invitaban a quedarnos en camiseta corta, y muchos habíamos guardado ya los paraguas a la espera de un nuevo otoño.
En comparación con otros años, la Semana Santa ha llegado muy tarde al presente 2011. Queríamos pensar que, con unos días festivos cerca del mes de mayo, la habitual lluvia que suele acompañar esta semana tan peculiar nos daría un respiro. Sería la excepción que confirmaba la regla.
Hemos sido víctimas de una cruel broma por parte de las nubes y, aunque ya nos encontramos en una entrada primavera, el agua nos ha vuelto a calar hasta los calcetines (como es mi caso). Unos se han quedado sin bañarse en la playa, otros con los ojos bañados de lágrimas por cancelarse su procesión, y otro sin paseo y actualizando su blog personal.
Tiene mala leche la cosa.
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