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Lo que pocos leen. Lo que yo disfruto.

No te rindas

No te rindas

Desde fuera mucha gente puede verlo como algo violento, como algo que él o ella no harían nunca. No les culpo por ello, el pogo de primeras da un poquito de miedo, miedo por meterte en medio de unos cuantos "pintas" a pegarte empujones y todo tipo de encontronazos simplemente porque ese es el baile. No obstante, y aunque parezca extraño, la finalidad de todo esto no es ni mucho menos hacerse daño. Es más, si en algún momento te cayeses por algún inesperado tropiezo, nunca te faltarían manos que te ayudarían a levantarte para seguir bailando. Cierto es que el levantarte también les beneficia a ellos, ya que así no corren el riesgo de pisarte y seguir tu mismo destino.

Todo depende del tipo de música que esté sonando, claro. Es decir, no me voy a poner a deciros que existen diferentes clases de pogo porque le daría un cierto toque artístico que no tiene y jamás tendrá, pero si os diré que según sea de marchosa la música se hace más lento o a lo bestia. A mi, sinceramente, me gusta más a lo bestia.

El ambiente debe de acompañar, no te vas a poner a hacerlo sólo en un concierto ya que, inevitablemente, necesitas la colaboración de otros kamikazes como tú. Una vez ya empiezas la lavadora no hay quien lo pare, incluso hasta el punto de que te cuesta lo que no está escrito salir de la misma si te has hecho daño (lógico).

Asimismo, os comentaré que no existe mejor "deporte" para perder peso. Los conductores de la Fórmula 1 se dejan unos tres o cuatro kilos en cada carrera de todo lo que sudan. Bueno, pues yo estoy seguro de que si se hiciera un pogo de la misma duración de dichas carreras te dejarías por lo menos la misma cantidad, porque chavales... se suda de la hostia! Pero te lo pasas bien.

Como diría mi amigo Rober, vamos a hacer mosh.

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