Y a ti qué te importa?

Si mi vida es aburrida, me meto en la de los demás. Y así de claro. Tristemente esta es una de las premisas que ensucian la mente de muchas personas, personas con demasiado tiempo libre que tienen el único fin de llenarlo a costa de las acciones que realizan otras. De todas formas no termina ahí la cosa (ójala), no contentas con cotillear vidas ajenas, después de conseguirlo, se ponen a contarlo por ahí a otras personas de su misma especie... o diferentes, el caso es cascar cualquier cosilla.
Podré aceptar que hay algunos temas de los que te gusta enterarte por el morbo que dan, siempre y cuando estén relacionados contigo mismo. Sin embargo, la mayoría de las veces se excede esa norma para fisgonear en cosas que horas más tarde te la van a traer al fresco.
La voz corre más que el propio Usain Bolt. Una vez han descubierto tus intimidades estos especímenes ya las saben todo el barrio. Incluso si es algo gordo, por la calle te pueden empezar a mirar o a hablar de forma diferente (esto lo he visto en las pelis, no me doy por aludido). Da igual la indeferencia que llegues a mostrar, ellos no la tendrán contigo... hasta dentro de un par de horas, que se las traerá al fresco y estarán buscando otras presas.
Mirar por la mirilla, descolgar el telefonillo y escuchar cuando hay gente en el portal, comprobar el tendedero para saber las coladas que haces o de que color tienes la ropa interior, dar al "mute" del televisor para escuchar la discusión que están manteniendo los de arriba. Son diferentes recriminaciones que les puedo atribuir a mis queridos vecinos.
Pobres solitarios metomentodo.
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