Con el alma no puedo

No pensaba que me podían afectar tanto unas simples vacaciones de mes y medio, soportar un mes y medio sin verla. Tampoco había llegado a imaginar que estas dos hermanas se fueran a convertir en algo tan importante para nuestra "familia", y más una de ellas para mi vida (concretamente mi vida en este verano). Se ha convertido en un verdadero condicionante por y para mi personalidad mientras ella no esté, sin quererlo dejaré de hacer cosas que estoy acostumbrado a hacer pero los cimientos se mantendrán, al fin y al cabo no puedo abandonar mis principios... esos principios que a ella también le han gustado.
A partir de hoy se preveen nubes densas en el cielo y una niebla espesa en el suelo. Teniendo en cuenta que el Instituto Nacional de Meteorología atisba todo lo contrario, pensaré que son imaginaciones mías y que sólo me afectarán a mí. Me desahogaré soplándolas y demostrando que yo solito podré conseguir de nuevo un cielo azul turquesa, que saldrá el sol y que las sonrisas empezarán a florecer de nuevo cual principio de primavera.
Fácil estaba claro que no iba a ser, otra cosa es que se convirtiera en algo tan complejo. En un laberinto me encuentro, encontraré una salida obligado ya que me da tanto miedo no encontrar la que a mi me gusta que prefiero quedarme dentro... al menos los muros donde no paro de golpearme consiguen distraerme y, finalmente, me curan cuando ellos lo ven oportuno. Esos muros tan ásperos a la vez que suaves, tan enormes y en el fondo pequeños, tan buenos... no quiero otros muros.
Gracias a ella, a mis amigos y a este blog creo que no estoy triste... ahora toca encontrar las razones por las que creer que soy feliz.
Adiós con el corazón.
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