I love this game

Juego el juego por el juego mismo.
Que decir sobre la pasión de mi vida, que decir. Llevo practicando este deporte desde los 13 años que entré en mi primer equipo. Empecé a familiarizarme con una pelota de baloncesto a los 11 años, ya que hasta esa edad mi gran pasión era el fútbol. Mi primera canasta fue cuando tendría unos 6 años, me acuerdo de ella como si fuera ayer, fue en las pistas de El Tiemblo (Ávila), mi pueblo. Era por la mañana y hacía un calor horrible.
Esa misma mañana mi padre me enseñó a botar la pelota y, cuando llegaba al aro, intentaba tirar para anotar debajo del mismo, pero el balón pesaba demasiado. Hicieron falta muchos intentos hasta que la canasta entro limpia y me puse a dar saltos como un loco.
Pasados los años empezó a interesarme más ese deporte, mejorando al mismo tiempo su práctica. Me hice de un equipo de sufridores (el Estudiantes) y sufrí con él, reí con él y salté con él. Hoy en día sigo siendo de ese equipo, que me mata y me da la vida... siempre formará parte de mi propia historia...
A veces, cuando me siento mal, me bajo a jugar y en cuanto empiezo se me olvidan todos los problemas. Me evado de todo y únicamente me concentro en el juego, en que la próxima canasta llevará mi nombre inscrita. Unos utilizan romper algo, otros simplemente a un psicólogo, yo sólo necesito un vamos! cuando anoto un triple en la cara de alguien para sentir que mi día ha valido la pena.
Se lo recomiendo a todo el mundo, esa sensación de que la pelota entre y ganes un partido (sea oficial o en la calle) te hace sentir... wuaaa! Te sientes bien, te sientes lleno, te sientes... perfecto.
Y sí, es el baloncesto.
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